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Equipos De Refrigeracion

La Conservación En Frío

La Conservación En Frío

Las cualidades preservativas,  de la conservación en frío en los alimentos,  datan de mucho tiempo atrás. Es hasta finales del siglo XIX, que se extendió su uso comercial, por su efectividad en la prevención de la descomposición de productos,  además de impedir el desarrollo de microorganismos, levaduras y mohos; sin que ello afecte la composición nutricional de los alimentos, que son sometidos a este proceso.

Por siglos se han utilizado diversos métodos para la conservación de alimentos, pese a ello no es hasta 1795 que Nicolás Appert, descubre los beneficios de la preservación en latas, por esterilización al calor y la exclusión del aire, esta técnica  con posterioridad se empleó a escala industrial. Igualmente, para la época  se hace la introducción de procedimientos como la desecación artificial encaminada a la preservación de frutas, verduras, carnes, lácteos, etc.

A la par de estas innovaciones, se desarrollaron otros métodos, como el salado, el ahumado, la conservación con vinagre, azúcar, distintas especies y variados productos químicos.

En la antigüedad, eran conocidas las ventajas y la importancia de la conservación en frío, de ciertos alimentos y bebidas, para ello se recurría al uso de frío natural (nieve, hielo, bodegas subterráneas, arroyos y manantiales fríos).

A pesar de todo este conocimiento, no es hasta la mitad del siglo XIX, que se empieza a hacer uso de ello en forma industrial. Desde siglos atrás, se sabía de la usanza de mezclas frigoríficas (ej. nieves con sales y distintos ácidos), que tenían como objeto la conservación de diversos productos.

La conservación de la frescura de los alimentos, es una de las aplicaciones originales  del uso del frío artificial. Rápidamente se extendió el conocimiento respecto a las temperaturas, por encima del 0° C y sus efectos nocivos en la duración de muchos alimentos, es por esta razón, que en 1860 el creciente interés, por la preservación del comercio de cárnicos, incidió en la práctica  de la congelación,  como medio efectivo de preservación.

La conservación en frío es el único método, que no altera el sabor natural, el olor y la apariencia de los comestibles. Si bien las frutas en conserva y enlatadas,  la carne salada, los pescados ahumados, las frutas secas, etc.; son víveres agradables al paladar, éstos no pueden reemplazar el sabor y gusto de los productos frescos, esto no sucede con aquellos comestibles que son sometidos a  congelación o conservación en frío, dado que no se presenta ninguna modificación de sus propiedades originales. Sin embargo, se recomienda tener en cuenta que una vez fuera de la cámara frigorífica, los alimentos deben ser consumidos en el menor tiempo.

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